Lo mejor de la gala de los Oscar de este año no ha sido el triunfo de la fabulosa The Departed, ni tampoco la magia del sorprendente Laberinto del Fauno. El premio más merecido de los últimos años ha sido el honorífico. Ennio Morricone, y sus inolvidables melodías de cine, obtienen por fin su reconocimiento. Gracias, maestro:
Y gracias a la Iglesia Retro por recordarme tan buenos momentos.