Mostrando las entradas con la etiqueta Red Hot Chili Peppers. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Red Hot Chili Peppers. Mostrar todas las entradas

23 noviembre 2006

Alucinaciones

Choose life. Choose a job. Choose a career. Choose a family. Choose a fucking big television, choose washing machines, cars, compact disc players, and electrical tin openers. Choose good health, low cholesterol and dental insurance. Choose fixed- interest mortgage repayments. Choose a starter home. Choose your friends. Choose leisure wear and matching luggage. Choose a three piece suite on hire purchase in a range of fucking fabrics. Choose DIY and wondering who you are on a Sunday morning. Choose sitting on that couch watching mind-numbing spirit- crushing game shows, stuffing fucking junk food into your mouth. Choose rotting away at the end of it all, pishing your last in a miserable home, nothing more than an embarrassment to the selfish, fucked-up brats you have spawned to replace yourself. Choose your future. Choose life... But why would I want to do a thing like that? I chose not to choose life, I chose something else. And the reasons? There are not reasons. Who needs reasons when you have heroin?
Algunos habréis reconocido este texto como el comienzo de la fabulosa Trainspotting (en inglés) (en castellano), y de la que podría decir, una de las mejores películas europeas de los últimos 20 años, pero como no tengo ni idea de cine, prefiero ahorrarme ese comentario. No he encontrado una mejor introducción para adentrarme en la faceta más oscura del rock’n roll: las drogas. Una afición que llevó a la tumba a un inmenso número de artistas (la lista es interminable). Se pueden encontrar infinidad de canciones con alusiones a la ingestión de drogas, sus efectos, e incluso en contra de ello. Por eso, me ha apetecido recoger en este comentario algunas de las que creo más relevantes, más sorprendentes, más interesantes; no hay ningún otro propósito. Alcohol, marihuana, ácidos, setas, anfetaminas, speed, cocaína, crack, heroína,… cualquier cosa vale. Feliz viaje.
¿Y mis fuentes? No hay fuentes. ¿Quién necesita fuentes cuando tienes wikipedia?

The Beatles – Lucy in the Sky with Diamonds
La archifamosa canción más controvertida de los grandes entre los grandes. Todos los miembros de los Beatles han negado sin cesar los rumores de las alusiones a las drogas en sus canciones, además de negar su consumo. En este tema hablan de “cielos de mermelada”, “flores de celofán”, “taxis de periódicos”, o “porteros de plastilina con corbatas de cristal”. Pero hay mucho más escondido: El título encaja con el acrónimo LSD (ácido altamente alucinógeno), y Lucy es uno de los sobrenombres típicos de dicho alucinógeno. Lennon explicó el título de la canción hablando de que su hijo trajo un día un dibujo de una amiga suya del colegio, Lucy, y lo tituló “in the sky with diamonds” (aquí se puede ver). Se podrían escribir libros enteros de esta canción. Por eso es estupenda. Por eso, y por ser la primera en canción de rock en donde se utilizaban dos métricas diferentes, 3/4 para la mayor parte de la canción, y 4/4 para el estribillo.


Pink Floyd – Shine on you Crazy Diamond
El grupo escribió este tema faraónico para honrar al genial Syd Barret, miembro fundador del grupo, cuya adicción a las drogas lo llevó a abandonar el grupo, y después a la abstracción y la locura. Se trata de uno de los homenajes más sentidos de la historia del rock. “Crazy diamond” se refiere a la canción anterior, y a la adicción de Barret al LSD, entre otras drogas. La canción dura más de 30 minutos, divididos en 2 cortes del álbum Wish you were here.

The Rolling Stones – Sister Morphine
Una desgarrada balada, en donde una sobredosis acaba mandando a su protagonista al hospital suplicando por un pinchazo de morfina (“Please, Sister Morphine, turn my nightmares into dreams”) a “médicos sin cara”, para poder esperar la muerte sin dolor. Una canción escrita en su totalidad por Marianne Faithful, la gran diva de Mick Jagger, y relacionada con su adicción a la heroína, que probablemente podría ser biográfica tanto para Jagger como para Keith Richards. Se encuentra en el genial álbum Sticky Fingers, todo él repleto de alusiones, explícitas o sutiles, al consumo de drogas. Una versión alternativa sugiere que el protagonista sufre un accidente de coche en vez de una sobredosis, pero esto poca gente se lo cree.


David Bowie – Space Oddity
Esta canción posee múltiples interpretaciones. La más extendida, y la más obvia, es que está basada en 2001: a space odyssey, la novela de Arthur C. Clarke y posterior película de Kubrick. Esto es muy cierto. Pero también hay otros hechos muy ciertos: la canción es de 1969, en plena época adictiva de Bowie. El protagonista de la canción, el astronauta Major Tom, pierde contacto desde su nave espacial con el control de tierra, algo interpretado como una desconexión de la humanidad mediante la ingestión de drogas. Además, al principio de la canción Major Tom toma unas píldoras ("take your protein pills and put your helmet on") y más adelante unos versos parecen sugerir que sufre efectos alucinógenos ("and I'm floating in a most peculiar way / and the stars look very different today"). La canción puede simbolizar un “mal viaje”, del que el protagonista es incapaz de recuperarse y volver a la realidad.


The Velvet Underground – Heroin
Lou Reed es uno de los personajes más enamorados de la droga en la música moderna. A pesar de ello, aún sigue con vida, y produciendo buenos discos. Este tema es absolutamente crudo, sin ningún doble sentido, sin ninguna doble interpretación. Se trata de una canción de amor a la heroína (“she’s my wife, and she’s my life”), repleta de nihilismo absoluto hacia todo lo que le rodea (“And you can't help me now, you guys/And all you sweet girls with all your sweet talk/You can all go take a walk”), y dispuesto a afrontar todas las consecuencias (“I’m gonna try to nullify mi life […] Heroin, be the death of me […] and then I’m better off and dead”) Además, demostraba ser consecuente inyectándose dosis en algunos conciertos.



J. J. Cale / Eric Clapton – Cocaine
Una de las pocas canciones en contra del consumo de drogas. Famosísima, alcanzó la fama cuando Clapton la versionó, pues la original era de J. J. Cale, y los medios musicales de la época decidieron no buscarse problemas (pues también puede entenderse como una oda a la cocaína, algo que Clapton se encargó de desmentir más adelante, incluso refiriéndose en sus conciertos a ella como “that dirty cocaine”). Pero cuando un artista de la talla de Clapton la hizo suya, no tuvieron más opción.


The Red Hot Chili Peppers – Under the bridge
Escondida en una supuesta canción homenaje a Los Ángeles, la ciudad natal de los miembros del grupo, lo cual es cierto, se encuentran referencias muy claras a la época adictiva de Anthony Kiedis, empezando por el propio título, que se refiere a los chutes de heroína que se inyectaba bajo un puente junto con un miembro de la mafia mejicana, y en el verso (“Under the bridge downtown/Is where I drew some blood”).

En algún momento, continuará…

31 mayo 2006

They're Red Hot!

Barcelona, 30/05/06, 19:00 h:
Para mí una Voll – Damm y ¿donde está Ibai? y vamos a cenar ya y otra Voll – Damm y voy al baño y aquí está Ibai y qué buen ambiente y no, no quiero entradas y no, no quiero entradas y no, no quiero entradas y estos se van a comer toda la reventa y ¿podremos colarnos abajo? y creo que voy a pillar otra lata de cerveza y ¿cachean a la puerta? y ¿qué hago con la cámara? y ya sabes dónde la voy a guardar y madre mía ¡qué tatuaje! y joder, al final no cachean y ¡ya estamos dentro! y ¿nos metemos en la pista? y ¿pero qué telonero es éste? y necesita canciones de otros para que la gente se mueva y me parece que va a haber que saltar y ¡hay que colarse como sea! y ¿probamos por el lado? y ¡eureka! y pues al final ha sido muy fácil y ¿vamos a por más cerveza? y un litro para cada uno, ¿no? y ¿los demás no han saltado? y vamos más cerca del escenario y ¿ya es la hora? y ya sabes que media hora de retraso es segura y esto está hasta arriba y ¡ya están aquí! y Can’t Stop y ¡qué chulas las luces! y ¡Dani California! y ¡qué calor! y mira cómo bota Flea y ¡Scar Tissue! y Mercedes, lo habrás visto bien desde arriba, ¿no? y Throw away your TV y Charlie y me parece que van a tocar Hey oh y ¡te lo dije! y ¡Frusciante es el puto amo! y creo que los de atrás me odian y con tanto salto me va a salir la cerveza por las orejas y ¿Iñigo, más cerveza? y Especially in Michigan y ¿qué dice de su cabeza? y Tell me Baby y la de delante te va a matar y Wet Sand y ¡By the Way! y ¡Under the Bridge! y ¡Dios mío, es Give it Away! y…¿ya está?, ¿¡Cómo que ya está!?...

Un buen concierto, las canciones nuevas suenan definitivamente mejor en directo, pero se echaban de menos alguna más de la etapa Blood Sugar Sex Magik. En cuanto a la duración, es lo que ha convertido un concierto que podría haber sido magnífico en un buen concierto. Hora y media para el primer concierto de la gira mundial, con casi veinte mil personas, me parece muy escaso. En cualquier caso, tienen buen directo, pero sin el toque gamberro que tenían antes (esto último lo digo sin conocimiento de causa in situ). Les faltó quizás también algo de conexión con el público. Eso sí, su calidad como músicos es innegable, especialmente Frusciante. No defraudó, pero pudo estar aún mejor si tan sólo lo hubieran estirado media hora o tres cuartos.

Lo mejor de todo, aparte por supuesto de la compañía, el ambiente de macroconcierto, desde las 7 de la tarde. Eso es impagable. Me encanta la música en directo.

19 mayo 2006

Chile no picante


Estaba esperando con mucha expectación este nuevo disco de los Red Hot Chili Peppers, pues, a pesar de las críticas de muchos tras su cambio de rumbo con Californication y By the Way, yo creo que fue un gran acierto. Un disco doble, además, suele resultar el trabajo más elaborado y ambicioso de un grupo durante toda su carrera. Y tras ver y oír el primer single, Dani California, realmente me sentía bastante ilusionado.
Pero no ha sido como esperaba. A pesar de que yo creo que es un disco de buen nivel, suena demasiado repetitivo. No parece que aporte nada nuevo a lo que consiguieron hace unos años, y, sobre todo, ¿eran necesarias 28 canciones para contarlo? Es verdad que hay canciones que son realmente buenas, como Especially in Michigan, Readymade o C’mon Girl, pero ninguna alcanza la calidad de Dani California; es cierto que se le da un gran protagonismo a la guitarra que tan habilidosamente toca un renacido Frusciante, pero aparte de habilidad es necesario algo de gracia para no resultar monótono (y también ser muy productivo para componer tantas canciones). Y es que el disco se hace largo, tremendamente largo, y acaba perdiendo el interés por completo, tras más de 10 o 12 canciones de relleno, fotocopiadas una de la otra, con una estructura completamente idéntica…
- Déjame adivinar…¿ a que la canción termina con un punteo?
- Eres un hacha, ¿cómo lo has sabido?
- …
Es posible que sea uno de esos discos para los que se necesite tiempo de digestión y más adelante se disfrute de él…pero lamentablemente, lo dudo mucho.

Veremos qué tal el directo, el 30 de Mayo…


26 abril 2006

Contando las horas...

El 9 de Mayo ya está más cerca… Para los impacientes, aquí está Dani California, el primer single de Stadium Arcadium, el nuevo disco de los Red Hot Chili Peppers. Con un video tronchante, parodian a Elvis, The Misfits, Prince, The Sex Pistols, Europe, The Beatles, Nirvana, David Bowie, Marc Boland, Bootsy Collins

El vínculo está aquí