10 agosto 2006

Imagine

Una versión alternativa de Imagine, de John Lennon, llevada a cabo por un gran humorista.


El vínculo está aquí.

31 julio 2006

FIB. Capítulo IV: Violines, coronas, tristeza, y adiós...

¡El día grande! La condición física es verdaderamente preocupante (sin noticias de la almohada todavía), pero, ya no nos queda más que un día. Empezamos fuerte, y pronto: el gran Yann Tiersen, a las 20:00 h, y en el escenario Fiberfib (el segundo mayor) No es el entorno ideal para su música, y él lo sabe. Por ello, recurre mucho a las guitarras – de hecho, 5 diferentes, el técnico de sonido va como loco – en detrimento del resto de sus instrumentos para tratar de solventarlo. Aunque, desde luego, escuchar Monochrome en clave de guitarra no la desmerece en absoluto. Rodeado de muy buenos músicos, su originalidad no parece tener límites (¿es posible sacar música de un taladro?) Cuando empuña el violín, la carpa se tambalea, tocando con una pasión tremenda, el arco de crines se deshilacha por momentos, aplausos hasta desgastarnos las manos… También se emplea de maravilla con el xilófono, pero desgraciadamente no aparece ni el piano ni el acordeón, algo que lamento profundamente. Un gran concierto, pero aún mejorable si el marco hubiera sido otro. A pesar de todo, se lleva una ovación tremenda.

Tras engullir un Cous Cous vegetariano que me sabe a gloria junto con un litro cervecil, me dirijo yo solito a ver a Madness, que hace un concierto virtuoso y divertido (no entiendo cómo no les dio un golpe de calor ahí mismo, con traje y corbata), pero sin exageraciones. Eso sí, genial We are the Madness. Vuelve Guille, y nos planteamos como objetivo acercarnos lo más posible al escenario, ya repleto media hora antes, para disfrutar de… ¡Depeche Mode!

Y como dice Guille, Depeche Mode no hacen un concierto de festival; les importa poco el marco en que se encuentran, que Placebo vengan después…montan un show a su manera, de hora y tres cuartos, el más largo del festival. Y qué concierto: mezclando los temas de Playing the angel con maravillas como Walking on my shoes, Stripped, Personal Jesus (menuda actuación), World in my eyes, Enjoy the silence…el festival se rinde a sus pies, a todos se nos contagia la energía de Dave Gaham, que nos hace vibrar sin parar, ¡incluso le cantamos el Cumpleaños Feliz a Martin Gore!... Otro conciertazo para el recuerdo.

Pero es que ¡aún queda Placebo! Conseguimos acercarnos más, y con con 25 minutos de retraso, Brian Molko y compañía comienzan con Because I want you…creo. Otro concierto impresionante. Basado en la primera parte en Meds, su nuevo trabajo, uno de los discos del año, la ejecución ralla la perfección, a pesar de la escasa interacción con el público. Se me eriza la piel con Follow the cops back home y Song to say goodbye, el grupo me traspasa su infinita y emotiva tristeza, a mí a y a la mitad de la audiencia. Sin ser brillante, el concierto ha sido tremendamente profesional, explotando al máximo la calidad de su último trabajo y entremezclando clásicos como Special K y Every You Every Me, dándonos la puntilla con Blind. Nunca fueron santo de mi devoción, pero tras este fantástico Meds y su tremenda profesionalidad en directo, me descubro ante ellos.

Es entonces, a las 2:30, con Jennifer Cardini de fondo, cuando me doy cuenta de que llevo más de 6 horas deambulando por el recinto, sin descanso, sin sentarme siquiera, escuchando una música absolutamente sobresaliente. El cansancio ha pasado a formar parte de los mismos huesos, pero la sensación es tremendamente agradable. Físicamente arruinados, nos dirigimos como zombis hacia la tienda, y allí nos dejamos caer totalmente hipnotizados por los dos últimos días maravillosos que hemos vivido.

Pero me resisto a que esto termine, y tras una pausa de avituallamiento, saco fuerzas para acercarme, otra vez solo (aunque luego me enteré de que Guille también estuvo allí), para envolverme una última vez del maravilloso ambiente del festival, y para escuchar a unos infumables The Rakes, que trato de sacar rápidamente de mi cabeza para no arruinar el agradable embrujo musical que me rodea y me envuelve.

La degeneración física es total, vuelvo a la tienda sobre las 6 de la mañana. Estoy acabado, pero tremendamente orgulloso de haber asistido a uno de los espectáculos más importantes e irrepetibles de la música moderna en nuestro país.

Por favor, que nadie me despierte.

28 julio 2006

FIB. Capítulo III: Franz'n Roll!

Seguimos acumulando falta de sueño; a las 9, el Sol nos saca a patadas del invernadero en que se ha convertido nuestra tienda. Volvemos a recurrir a la sal y la arena, con poco éxito. Hoy se trata del supuesto día flojo del festival. Y ya que el cansancio comienza a hacer estragos, ninguno de los primeros artistas despierta mi interés.

Pero viene Morrisey a las 21:00. Con su peculiar estilo, su pop imprime un aura tremendamente melancólica y sentida al anochecer. Cada canción desprende un sabor agridulce, pero encantador. Se nota la voz y el lápiz de un gran músico de los de antes, de eso no hay duda. “We will sing you one more song and then we will leave you in the darkness”, se despide. Y menuda despedida, 10 minutos de canción, en donde los instrumentos se retiran uno por uno hasta quedar un desnudo piano que cierra un concierto tremendamente emotivo…tras semejante descarga sentimental, no queda sino echar un buen trago para recuperarse. Por el camino se ha quedado Jay Jay Johanson: típico ejemplo de daño colateral.

El casi infinito cansancio nos hace perdernos, desgraciadamente, The Kooks. Pero no se nos pueden escapar Franz Ferdinand, sintiéndolo verdaderamente en el alma por Nada Surf (¿qué mente perversa ha decidido los horarios de hoy?).

Y lo de Franz Ferdinad es de otra dimensión: desde el primer segundo hasta el último el concierto es un espectáculo insuperable, el público totalmente entregado (¿30000 personas?) a un rock ‘n roll superior, demoledor, fiestero, ¿hemos vuelto a los setenta? Retumba el escenario con The Fallen, seis baquetas golpean a la vez la batería, This Boy nos deja a todos roncos, las guitarras suenan imposibles, ¡si hasta nos ponemos tiernos con Matinee!… Se le podrán encontrar peros a sus discos de estudio, pero durante el concierto tenía la agradable sensación de asistir a los primeros pasos de un supergrupo con mayúsculas, con el mejor directo del momento sin ninguna duda. Take me Out y Do you want to, absolutamente indescriptibles, revientan el festival, uno de los mejores conciertos a los que nunca he asistido. Me dejan con la boca abierta durante horas…

Y tras este monumento rockero, volvemos al mundo sintetizado. Todavía alucinado, entro en la carpa electrónica para escuchar a 2manyDj’s; esto es un no parar: menudo show que tenían montado estos dos. El gozo no tiene fin esta noche, las remezclas de Daft Punk y The Prodigy, el sudor, la sonrisa colectiva,… aunque parezca otra cosa se trata de música en estado puro. Alex Smoke mantiene el momento, hasta cierto punto. Mi mente quiere escuchar a Hell, pero el cuerpo ya ha tomado una decisión irrefenable…a la “cama”.

Un día memorable. Y tiene que ser hoy el día en que se me olvida la cámara…

25 julio 2006

FIB. Capítulo II: Viernes Electrofever

Esta vez el lleno es total. Exageradamente lleno. Demasiado lleno. Casi sin dormir por el calor, recuperamos fuerzas en la playita (media hora caminando) y comienza de nuevo nuestro festival con The Walkmen. Un grupo que no está mal, le echa pasión…pero no me convencen. El “rock adulto” siempre me ha resultado un poco aburrido, la verdad. Cambiamos al escenario verde y nos encontramos con The Futureheads. Nueva sorpresa agradable. Una auténtica descarga de adrenalina, un sonido más punkarra de lo esperado, sin mucha calidad pero con mucha energía y buen rollo con el público, algo que se echa en falta a menudo.

Es la hora de cenar… ¡y vamos a llegar tarde a los Pixies! Muchas prisas, muchísima gente, mucho calor, mucho agobio… tras 3 canciones, el concierto se detiene. Problemas en las primeras filas, una avalancha. Tras media hora de parón, el concierto sigue, sin ganas, sin chicha, con los grandes temas metidos con calzador. Me decepcionan notablemente. Eso sí, el gustito de escuchar seguidas Where is my mind, Here comes your man y Debaser no me lo quita nadie.

Empiezan Echo & The Bunnymen, sin interés para nosotros, por lo que procedemos a una parada etílica. Llegamos para el plato fuerte… ¡The Strokes! Un concierto genial, con mucha habilidad, pero muy breve, no más de 50 minutos. Grandes momentos con Is this It y Last Nite. Quizás nos faltó verlo más de cerca, vivirlo un poco más, es posible, pero la sensación, aun siendo muy buena, me deja un poco frío…

Nos vamos un ratito a la carpa Vodaphone, a escuchar un poquito de música enlatada, pero muy bien elegida. Volvemos para ver terminar a Manta Ray.

Y ahora, empieza la noche electrónica, con Ellen Alien & Apparat. Los alemanes emocionan con la sesión, con un techno potente pero también melodioso, y la diversión es total, disfruto como un enano. Después viene EL PERSONAJE de la jornada: Namosh, un tipo con sombrero mafioso y en calzoncillos “marianos” pegando botes por el escenario mientras Le Hammond Inferno, también alemanes, pinchan un electro bastante curioso… Las horas caen una tras otra sin darme cuenta, y tras un buen rato contemplando el espectáculo, nos dirigimos al escenario electrónico para ver a Green Velvet. “Mezcla de funky con techno”, dice el programa del festival… ¿Dónde coño está el funky? Es una tralla bestial, para dejarte exhausto, pero tiene su puntito divertido… Aguantamos hasta el final, y empieza Michael Mayer, y en la otra carpa Nathan Fake, pero yo ya estoy finiquitado… me retiro pasadas las seis y media, y caigo en la tienda como un saco de patatas.

24 julio 2006

FIB. Capítulo I: Jueves de tijeras

Aquí comienza mi visión apasionada, resacosa y totalmente parcial de mis vivencias musicales, junto con Guillermo, el maño, en el festival de Benicassim del 2006. Los cuatro capítulos se escribieron en su mayoría en momentos de descanso posteriores a cada uno de los días, y con un déficit de sueño preocupante, por lo que he tenido que hacer algún que otro retoque para que no se parezcan demasiado a los balbuceos y desvaríos de un loco legañoso, pues eso es en realidad lo que son. Lo intentaré suministrar a pequeñas dosis, para que sea más llevadero. Y es que cuando alguien tiene experiencias de este tipo, lo que más le apetece es contarlas.
Espero que os gusten.

CAPÍTULO I

Tras una mañanita playera de ansiosa espera, el FIB arranca. El primer día, de calentamiento, sin grupos estrella, tiene una ventaja: no hay coincidencias de cartel, no hay decisiones dolorosas que hacer.
Y por fin comienza, y comienza mal, con un absolutamente intrascendente Aldo Linares. Eso sí, nos sirve para comprobar la impresionante acústica del recinto, de sobresaliente alto. Tras Linares llega la primera sorpresa agradable, Sr. Mostaza, unos poperos completamente desconocidos para mí con un sonido simpático, fresco, y en ocasiones rockero. Luego aparece Teitur, un cantautor finlandés con aires de Beck… aburridísimo. La excusa ideal para irse a cenar; con la calma nos perdemos a Tom Verlaine, ex de Televisión.
Volvemos a tiempo para ver a The Sunday Drivers, grupo español de rock alternativo bastante chulo, pero el uso del inglés patatero los lastra irremediablemente. Más adelante, los primeros sonidos de Howe Gelb nos hacen huir despavoridos, casi sin darle oportunidad, a por un buen trago.

Y por fin, The Scissor Sisters. Gracias a un gran concierto hace dos años aquí en el FIB, vuelven como cabeza de cartel. ¿Cumplen las expectativas? Ya lo creo: un concierto absolutamente genial, eléctrico, rebosante de energía, calidad, sensualidad, simpatía… el primer gran éxtasis musical del festival. Con una estética glam y un sonido que en ocasiones recuerda a Jamiroquai, The Velvet Underground, y punk setentero, Scissor Sisters conquistan el escenario llevándose para casa una tremenda y merecidísima ovación. Superan con creces lo esperado. Se han ganado un nuevo fan. Un conciertazo que puede resultar irrepetible en todo el festival. A pocos minutos del orgasmo, entra como una ametralladora Erol Alkan, con un techno realmente pegadizo, con pinceladas de house. Sirve para alargar un poquito más el gran momento, y para disfrutar de 20000 personas bailando y disfrutando de la música sin parar... Cuando el amigo Erol se pone machacón machacón, es el momento de retirarse.


18 julio 2006

La marcha del gaitero a las puertas del amanecer


The black and green scarecrow as everyone knows
Stood with a bird on his hat and straw everywhere.
He didn't care.
He stood in a field where barley grows.

His head did no thinking
His arms didn't move except when the wind cut up
Rough and mice ran around on the ground
He stood in a field where barley grows.

The black and green scarecrow is sadder than me
But now he's resigned to his fate
cause life's not unkind - he doesn't mind.
He stood in a field where barley grows.
The Scarecrow. Syd Barret & Pink Floyd
"Tras pelear durante años con las secuelas de las drogas y con la diabetes, Syd Barret murió pacíficamente el 7 de Julio de 2006, a la edad de 60 años"

Hasta siempre.

19 junio 2006

The raindrops...

Inclasificables. Con todos ustedes, Radiohead:

09 junio 2006

Llamaradas

Primer single de In Flames de su nuevo disco Come Clarity. Vuelven a sus orígenes, con mucha más madurez, tras un flirteo titubeante por la música más comercial y accesible. Todo eso ya se acabó. Atención a la batería, atronadora, espectacular: el doble bombo, ¿es triple, o cuádruple…?


Y después de esto… ¿todavía piensas que Linkin Park son unos tipos duros, que tocan bien? Ya está bien de medias tintas: la rectificación que supone el Come Clarity de los suecos representa todo lo que el nu-metal norteamericano nunca podrá llegar a ser:

I’ll crawl through knives an inch per tear

Para la versión en directo, aquí.

31 mayo 2006

They're Red Hot!

Barcelona, 30/05/06, 19:00 h:
Para mí una Voll – Damm y ¿donde está Ibai? y vamos a cenar ya y otra Voll – Damm y voy al baño y aquí está Ibai y qué buen ambiente y no, no quiero entradas y no, no quiero entradas y no, no quiero entradas y estos se van a comer toda la reventa y ¿podremos colarnos abajo? y creo que voy a pillar otra lata de cerveza y ¿cachean a la puerta? y ¿qué hago con la cámara? y ya sabes dónde la voy a guardar y madre mía ¡qué tatuaje! y joder, al final no cachean y ¡ya estamos dentro! y ¿nos metemos en la pista? y ¿pero qué telonero es éste? y necesita canciones de otros para que la gente se mueva y me parece que va a haber que saltar y ¡hay que colarse como sea! y ¿probamos por el lado? y ¡eureka! y pues al final ha sido muy fácil y ¿vamos a por más cerveza? y un litro para cada uno, ¿no? y ¿los demás no han saltado? y vamos más cerca del escenario y ¿ya es la hora? y ya sabes que media hora de retraso es segura y esto está hasta arriba y ¡ya están aquí! y Can’t Stop y ¡qué chulas las luces! y ¡Dani California! y ¡qué calor! y mira cómo bota Flea y ¡Scar Tissue! y Mercedes, lo habrás visto bien desde arriba, ¿no? y Throw away your TV y Charlie y me parece que van a tocar Hey oh y ¡te lo dije! y ¡Frusciante es el puto amo! y creo que los de atrás me odian y con tanto salto me va a salir la cerveza por las orejas y ¿Iñigo, más cerveza? y Especially in Michigan y ¿qué dice de su cabeza? y Tell me Baby y la de delante te va a matar y Wet Sand y ¡By the Way! y ¡Under the Bridge! y ¡Dios mío, es Give it Away! y…¿ya está?, ¿¡Cómo que ya está!?...

Un buen concierto, las canciones nuevas suenan definitivamente mejor en directo, pero se echaban de menos alguna más de la etapa Blood Sugar Sex Magik. En cuanto a la duración, es lo que ha convertido un concierto que podría haber sido magnífico en un buen concierto. Hora y media para el primer concierto de la gira mundial, con casi veinte mil personas, me parece muy escaso. En cualquier caso, tienen buen directo, pero sin el toque gamberro que tenían antes (esto último lo digo sin conocimiento de causa in situ). Les faltó quizás también algo de conexión con el público. Eso sí, su calidad como músicos es innegable, especialmente Frusciante. No defraudó, pero pudo estar aún mejor si tan sólo lo hubieran estirado media hora o tres cuartos.

Lo mejor de todo, aparte por supuesto de la compañía, el ambiente de macroconcierto, desde las 7 de la tarde. Eso es impagable. Me encanta la música en directo.

26 mayo 2006

Flores rotas

¿Quién pensaba que los diarios El Mundo y El País nunca estarían de acuerdo en nada?
Ha tenido que venir Axl Rose para conseguir ese milagro...

El País

El Mundo

23 mayo 2006

Una máquina engrasada

Casi dos mil días, y no diez mil, ha tardado en recordarnos Tool el por qué están etiquetados como grupo de culto. Más progresivo, igual de emotivo, igual de brillante. 10000 days está cubierto de densas atmósferas, de grandes melodías, metálicas y distorsionadas. Un nuevo disco que los vuelve a encumbrar en lo más alto – con permiso de Trent Reznor y sus uñas de nueve pulgadas – de un estilo tan poderoso, complejo e inaccesible como el rock industrial.

En este nuevo lanzamiento se encuentra uno de los mejores temas de su discografía:

20 mayo 2006

Go Finland Go!!

Ellos dicen que vienen de Finlandia, pero todos sabemos que son nativos de Mordor. Ya tengo favorito para animar esta noche en Eurovisión:

19 mayo 2006

Chile no picante


Estaba esperando con mucha expectación este nuevo disco de los Red Hot Chili Peppers, pues, a pesar de las críticas de muchos tras su cambio de rumbo con Californication y By the Way, yo creo que fue un gran acierto. Un disco doble, además, suele resultar el trabajo más elaborado y ambicioso de un grupo durante toda su carrera. Y tras ver y oír el primer single, Dani California, realmente me sentía bastante ilusionado.
Pero no ha sido como esperaba. A pesar de que yo creo que es un disco de buen nivel, suena demasiado repetitivo. No parece que aporte nada nuevo a lo que consiguieron hace unos años, y, sobre todo, ¿eran necesarias 28 canciones para contarlo? Es verdad que hay canciones que son realmente buenas, como Especially in Michigan, Readymade o C’mon Girl, pero ninguna alcanza la calidad de Dani California; es cierto que se le da un gran protagonismo a la guitarra que tan habilidosamente toca un renacido Frusciante, pero aparte de habilidad es necesario algo de gracia para no resultar monótono (y también ser muy productivo para componer tantas canciones). Y es que el disco se hace largo, tremendamente largo, y acaba perdiendo el interés por completo, tras más de 10 o 12 canciones de relleno, fotocopiadas una de la otra, con una estructura completamente idéntica…
- Déjame adivinar…¿ a que la canción termina con un punteo?
- Eres un hacha, ¿cómo lo has sabido?
- …
Es posible que sea uno de esos discos para los que se necesite tiempo de digestión y más adelante se disfrute de él…pero lamentablemente, lo dudo mucho.

Veremos qué tal el directo, el 30 de Mayo…


11 mayo 2006

I do it my way

Da la sensación de que Blinking lights and other revelations es un grandes éxitos de Eels. Pero no lo es; esto es material totalmente original. En este doble álbum con 33 canciones se resume toda la trayectoria musical del grupo, con algunos de sus mejores momentos.

Se puede encontrar la profunda tristeza en clave de nana de su primer disco, Beautiful Freak, en canciones como Checkout Blues o en una estupenda If you see Natalie.

También se oyen las melodías tan cuidadas y canciones perfectamente estructuradas del que probablemente sea su mejor trabajo después de éste, Electroshock Blues, con algunas de, a mi parecer, algunas de las mejores canciones del disco (Railroad man, Old shit/New shit, y por supuesto, Hey man (Now you´re really living)).

Las influencias de su álbum más pop, Daisies of the galaxy, se notan en From which I came / a magic world, Lick your boots, Blinking lights (for me) y en una melancólica Whatever happened to Soy Bomb:

Was it really worth it
all that shit?
Finalmente, se puede escuchar el sonido más bluesero de Souljacker, posiblemente su disco más confuso, en Trouble with dreams y Mother Mary.

Mezclado con pequeñitas canciones instrumentales de relleno, algunas de ellas bastante interesantes, también se encuentran cortes con un estilo diferente, como Losing streak y Things the grandchildren should know.

Pero donde creo que se encuentra la obra maestra del disco es en la desgarrada I’m going to stop pretending that I didn’t break your Heart que, sinceramente, consigue ponerme los pelos de punta…

Por supuesto, en un disco tan largo, también hay temas horriblemente aburridos, a pesar de las letras (Son of a Bitch, Ugly love y The Stars shine in the sky tonight). Como recientemente dijo Berlusconi, "no todo el monte es orégano…"

Instrumentalmente muy originales, con unas letras con una gran fuerza, ironía, cinismo y, sobre todo, tristeza, sin conesiones, evitando magistralmente la insoportable ñoñería que se respira en las composiciones de Travis, Keane y tantos otros; si no los has escuchado y tienes ganas de descubrir un nuevo grupo, te lo aseguro, éste es el momento y éste es el disco apropiado. Y si ya los conoces, prepárate para escuchar lo mejor que ha hecho hasta ahora Mark Oliver Everett, el freak más creativo, el señor Mr. E.




I'm gonna tell you what you need to hear
And i'm a little too late
By three or four years
And it may not make much sense
Now that we are apart
But i'm going to stop pretending
That i didn't break your heart

You see i never thought enough of myself
To realize that losing me could mean
Something like the tears in your eyes
And i want to tell you i'm sorry
And it's too late to start
But i'm going to stop pretending
That i didn't break your heart

And it's christmas eve
Years down the line
Sitting here wishing i'd treated you better
When you were mine
And i have no way of knowing where you are
But i'm going to stop pretending
That i didn't break your heart

I didn't mean to hurt you
I didn't know what i was doing
But i know what i have done

03 mayo 2006

Gang Bang

Hay cerca del Damm
cuatro putas que bailan un vals
detrás del cristal,
y se puede sentir
el sudor fuerte desde Berlín.



Tú allí, en soledad,
una lluvia muy fina golpea tu cara,
resbala en tu piel, y a la vez
se ilumina un cartel ofreciéndote
libertad y sordidez...





[...]
- Y si viviera una vez más,
¿me volvería a equivocar?
- Sí, no te quepa duda
- No...
- Hasta la locura,
y hasta el dolor...

Y un hombre de traje me invita a pasar...
Gang Bang...

Nacho Vegas y El aragonés errante, en su cabaret ambulante.