20 febrero 2007

There is no fucking you!!!


Que Nine Inch Nails es un grupo de culto no lo puede discutir nadie. Ahora sé que en directo son poderosos y efectivos. Se vio en Razzmatazz, en una escenografía modesta, a Trent Reznor, con pelo corto y bastante pasadito de peso, extremadamente motivado frente a un público fiel, respetuoso con el show y completamente entregado tras comprobar el buen hacer del de Pennsilvania. Se desata la locura con Terrible Lie, Closer y Wish. Reznor contagia su energía al público con una salvaje March of the pigs, mientras su guitarra, enloquecido durante todo el concierto, salta al público. Silencio y sentimiento en los cortes a piano Something I can never have y la instrumental The Frail, que enlaza con una furiosa The Wretched. Todos desgañitados con Only (There is only me!) y un final de infarto con The hand that feeds y Head like a hole. Tras hora y media, se despiden, dejándonos en estado de éxtasis. Y es que ante tanta calidad, se perdona la corta duración. Un lástima no haber llegado antes para haber disfrutado más de The Po! Po!’s, sus teloneros paisanos.
La foto de arriba no es de este concierto, pero podría serlo perfectamente.



Actualizado: NIN estrena en su web dos canciones de su nuevo álbum, Year Zero, que aparecerá en Abril. Se trata de Survivalism y Violent Heart. Las puedes escuchar aquí.

16 febrero 2007

Zappeando


Frank Zappa no era un genio por su gran habilidad como guitarrista; ni tampoco por ser un gran poeta. Ni mucho menos gracias a su estilista.
Frank Zappa era un genio porque hacía las preguntas apropiadas:

What is the ugliest part of your body?
Some say your nose
some say your toe
but I think it's your mind



Rock marciano para tus orejas...¿te lo has preguntado alguna vez? Probablemente no. Eso es porque no eres un genio; pero no te apures, es lo normal.

13 febrero 2007

Ser


Si fuera pedante diría que sólo hay que saber encontrar los senderos privilegados; como no lo soy digo calles vacías.
Si fuera devoto creería en la existencia de un oasis de cómplice silencio en la inmensidad de una gran urbe; como no lo soy digo noche cerrada.
Si fuera capitalista afirmaría lo imperativo de buscar en el Elíseo de la civilización, pero como no lo soy digo barrio residencial, y si fuera pesimista lo supondría separada de lo terrenal por treinta metros de grava y alquitrán; como no lo soy digo gran avenida.
Allí, rodeando templos que, si fuera artista, serían de perfecta simetría, pero como no lo soy digo iglesias de planta circular. Allí, donde si fuera paranoico me acecharían depredadores de amarillo y negro y codiciosos ojos verdes, pero como no lo soy digo taxistas aburridos.
Caminando mientras la sangre se ralentiza en las arterias anestesiadas por el frío, si fuera victimista pensaría en lo amargo de una existencia esclava y efímera; como no lo soy digo lo inevitable.

06 febrero 2007

Tres estados: (III) Ocaso

Tras tres años de gira con innumerables conciertos, uno de ellos de los que no se olvidan en el festival de Woodstock 94,



Metallica
se mete en el estudio para publicar el disco Load en 1996. Se trataba en principio de un álbum doble, pero prefirieron seccionarlo en dos. Su sonido había seguido evolucionando, esta vez junto con su estética, todos con el pelo corto; pero es posible que la evolución los llevara demasiado lejos; pierden el brillo, no se consigue encontrar la magia que los había llevado hasta allí, la velocidad desaparece por completo; dejan de ser el gran exponente del Heavy para convertirse en un grupo más de Hard Rock. A pesar de introducir innovaciones interesantes en su técnica, como el uso de la técnica Slide Guitar o Bottleneck Guitar (“cuello de botella” en traducción literal), y de seguir teniendo a Hammet inspirado en los solos de guitarra, el disco, aun siendo un estupendo trabajo en su estilo, sin duda, no es ni mucho menos brillante. Los mejores momentos se resumen en The Outlaw Torn, Bleeding Me, King Nothing y Thorn Within. Aparecen también algunas canciones que pretenden alcanzar al gran público, como Until it Sleeps, Mama Said y Hero of the Day (esta última bastante bochornosa), y de hecho se convierten en los sencillos del disco. Puede imaginarse que todo esto hizo tirarse de los pelos a la mayoría de los incondicionales del grupo, aunque también le proporcionó a Metallica una legión renovada de seguidores adolescentes.
Al año siguiente aparece la continuación de Load, el llamado Reload. Esto sí que son los restos del naufragio: el disco es lento, aburridísimo…de lo poco que se salva hay que destacar Fuel, una estupenda canción que lo abre y que no hace presagiar el terrible desastre que se avecina después, Unforgiven II, una buena balada pero algo facilona (para ellos, se entiende), con bastante tufillo comercial, y Low Man’s Lyric, otra elaborada balada con la inclusión de un violín. También colabora Marianne Faithful en una regular Memory Remains. El resto del disco es de muy difícil digestión y de poca calidad. El grupo comienza su caída libre.
Aparece en 1998 un segundo disco de versiones, Garage Inc., en donde se incluye el anterior Garage Days Revisited. Poca cosa se puede rascar para el público, pero ellos obtienen unos beneficios considerables. En 1999 aparece S&M, un disco recopilatorio con la Filarmónica de San Francisco que (con una nueva canción bastante aceptable llamada No Leaf Clover y otra horrible, Minus Human) que debe de ser uno de los discos de grandes éxitos con más ventas de los últimos años.
Para acabar de enterrarse a sí mismos, se meten en una imposible batalla contra Napster, uno de los primeros programas de compartición de música por internet, que consiguen finalmente neutralizar, y de paso, cabrear a los fans hasta límites insospechados y obtener unos índices de impopularidad espléndidos. Años después abandonarían las acciones legales emprendidas, comprendiendo que les habían proporcionado mucho más mal que bien.
Pero antes de ello Metallica estuvo a punto de su desintegración. El bajista Newsted, harto de la discriminación sufrida por sus composiciones y por desgaste físico, abandona el grupo en enero de 2001, y en julio de ese mismo año Hetfield tiene que ser ingresado en una clínica de desintoxicación de alcoholemia. Hammet y Ulrich consideran seriamente el fin del grupo, pero la vuelta a los pocos meses de Hetfield, aunque entre algodones, les permite continuar. La decadencia del conjunto es más que evidente en este punto. Tras un largo proceso de selección, Robert Trujillo, ex bajista de Suicidal Tendencies, entra a formar parte del grupo.
El pasado en grupos de estilo hardcore de Trujillo se nota bastante en el último disco original hasta la fecha de Metallica, St. Anger, que sale a la luz en 2003. De nuevo existe una evolución, más dirigida hacia el metal moderno americano. Con un sonido muy sucio, sin filigranas de ningún tipo, y letras extremadamente agresivas (I want my anger not to control/I want my anger to be me/ I want to set my anger free), el disco parece más bien un mecanismo de autoliberación y de desahogo ante los convulsos años acontecidos desde Reload. De calidad justita, la canción St. Anger es lo más (lo poco) destacable. El disco se complementa al año siguiente con la publicación del DVD Some Kind of Monster, en donde cada miembro del grupo, y entre ellos también encontramos a Newsted y a Dave Mustaine, miembro fundador, parece ponerse delante del espejo y sincerarse ante sí mismo y ante sus compañeros. Definitivamente, es mucho más valioso este DVD para comprender la historia del grupo que el disco anterior.


A pesar de semejante penitencia, el grupo sigue sonando indudablemente bien en directo, y es así, en directo, como presentaron en Berlín y Tokio dos nuevos temas que formarán parte del nuevo álbum que Metallica prepara para finales del 2007. Una noticia que a los grandes admiradores de uno de los grupos más importantes de la escena Heavy de los últimos 20 años, si no el que más, nos hace preguntarnos si realmente merece la pena, si hay que esperar algo bueno de un grupo que lo fue todo y que debería haberse disuelto por lo menos hace diez años.

17 enero 2007

Tres estados: (II) Cénit

A finales de octubre de 1986, el vacío de Burton es ocupado por Jason Newsted y se graba un disco recopilatorio, Garage Days revisited, a modo de test para el nuevo bajista. Un año después aparece …And justice for all. Se trata de un trabajo con una estructura, de nuevo, similar a Master of puppets y Ride the lightning. La ausencia de Burton se nota clarísimamente, pues el bajo se encuentra completamente absorbido por el resto de instrumentos. Supuestamente esto es debido a la ausencia de Newsted en las sesiones de mezcla definitivas o quizás porque las líneas de bajo copiaban las de la guitarra rítmica, aunque las malas lenguas hablan de una declaración de intenciones sobre el nuevo bajista, algo que él mismo siempre negó. Independientemente de la marginación del bajo, se trata de un disco exageradamente complejo, letras políticas y angustiosas, con canciones más largas, riffs más complejos y variados, solos retorcidos y virtuosos, y una batería muy poderosa y más aguda. Para potenciar las altas frecuencias del bombo, Ulrich pegaba sobre él una moneda de 50 céntimos. En el disco se encuentra una espectacular One, uno de los grandes himnos del Metal de todos los tiempos, que además formó parte de la película “Johnny cogió su fusil” y supuso el primer videoclip de la banda, algo que le granjeó algunas críticas, pues el grupo se había mantenido contrario a ellos hasta ese momento; la densísima Harvester of sorrow parece referirse al alcoholismo del padre de Hetfield; sobre la canción de título ...And Justice for all, Hammet comentó, refiriéndose a su extrema dificultad:
Un día, tras bajarnos del escenario de tocar ‘Justice’, uno de nosotros dijo ‘no vamos a tocar esta puta canción ni una sola vez más’
Dyer’s Eve también les suponía dificultades colosales y tardó mucho en ser tocada en directo, hasta el 2004; la instrumental To Live is to die es un nuevo tributo a Burton, con algunos de los riffs compuestos por él antes del accidente, y con un pequeño poema salido también de sus manos. En conjunto, una nueva obra de referencia indiscutible, de la que Hammet sale coronado como uno de los grandes guitarristas del momento.



Tres años más tarde, tras un interminable proceso de producción conjunto con Bob Rock, aparece el disco homónimo de Metallica, que fue bautizado por sus fans como Black Album. El grupo ha cambiado de estilo: la longitud de las canciones es mucho menor, la velocidad se reduce considerablemente: la única reminiscencia thrash es el último corte, The struggle within, que de hecho parece completamente fuera de lugar; también desparece el corte instrumental. A pesar de ello, sigue siendo Metallica. Riffs muy acertados y elaborados, solos de guitarra para lucimiento de Hammet, letras más personales y atmósferas más densas construyen el álbum más vendido de toda la discografía de Metallica. Dos estupendas baladas, con un sonido más comercial, contribuyen decisivamente a ello: The unforgiven y Nothing else matters. Hay canciones que se convierten en clásicos del grupo, como Enter Sandman o Sad but true. También experimentan con nuevos instrumentos: en la intro de Wherever I may roam Hetfield utiliza un sitar eléctrico. Newsted cobra más protagonismo con el bajo, y compone una genial My friend of misery. Tanto el proceso de grabación como la gira posterior al lanzamiento se recogen en “A year & a half in the life of Metallica”, un interesante documental en donde se puede observar el perfeccionismo del grupo, tanto en las grabaciones como en los conciertos, junto con las continuas disputas entre ellos y con Bob Rock. También se puede ver el accidente en el escenario de Hetfield con la pirotecnia, que le produjo quemaduras de segundo y tercer grado en el brazo izquierdo y provocó que no pudiera tocar la guitarra durante parte de la gira, siendo sustituido por John Marshall, aunque siguiera cantando. Son los mejores momentos: el disco catapulta hasta lo más alto al grupo, no sólo en ventas y popularidad, sino también como una demostración de lo que una renovación de sonido debe significar en un grupo de éxito. Metallica rebasa las barreras del Heavy y se convierte en un fenómeno de masas.

10 enero 2007

Tres estados: (I) Amanecer

Hay algunos grupos o artistas que se pierden en el olvido (afortunadamente) tras unos pocos momentos de gloria. Otros, sin embargo, consiguen poco a poco, y por méritos propios, adentrarse y formar parte de la historia de la música y alcanzan el éxito. Pero existen los que, con su obra, dictan el camino por donde la música fluirá. Metallica es uno de esos conjuntos.

Cuando Kill ‘em all irrumpe en 1983 en las emisoras californianas, nadie podía creer que semejante disco hubiera sido publicado por cinco chavales de entre 19 y 21 años. Supone el nacimiento del Thrash, una manera completamente distinta de entender el Heavy Metal, algo que ya tímidamente habían apuntado Diamond Head y Motörhead, pero que Metallica concreta con maestría. No más rimbombancia, no más glamour. Un sonido -y unas letras- callejero y visceral que desatasca el mercado del Metal de manera definitiva. James Hetfield, Lars Ulrich, Cliff Burton, Dave Mustaine en un principio(antes de la salida del disco sería expulsado y formaría Megadeath), y Kirk Hammet muestran una gran habilidad pese a su juventud, elaborando canciones furiosas, multiestructuradas, de gran dificultad técnica, y con una velocidad diabólica.


Apenas un año después aparece el segundo largo del grupo, Ride the lightning. Todo grupo con un comienzo espectacular necesita continuidad en su segundo trabajo para ser considerado algo más que un simple pelotazo. Y este disco supone la consagración. Con un sonido más variado y progresivo, el disco posee una estructura que luego se repetirá: canciones de ritmo frenético junto con algunas lentas, densas como el plomo, y la primera de las archifamosas baladas de Hetfield, Fade to black, una de las grandes canciones de Metallica y del género, y por la que ya desde los sectores más puristas comienzan a recibir absurdas acusaciones de “haberse vendido”. Además, también incluyen su primera canción instrumental, The call of Ktulu. Su pericia comienza a alcanzar fama: sorprende la impresionante calidad de Hetfield, no como letrista y vocal, sino como guitarra rítmica; da la sensación de que podría ser guitarra solista de cualquier otro grupo sin la más mínima dificultad, ¡y encima canta!: éste es uno de los secretos del éxito de Metallica, aparte de la tremenda visión compositora de Burton, y en realidad de todo el grupo, la originalidad de Ulrich en la batería, con sorprendentes e inesperados redobles que crearán escuela, y la velocidad en los trastes de Hammet, aventajado alumno de Satriani, dominando a la perfección el tapping. Pero, aunque parezca mentira, lo mejor estaba por llegar.

Master of Puppets, publicado en 1986 por Elektra Records, es la obra cumbre, no solo de Metallica, sino indudablemente del thrash y posiblemente de todo el Metal. Steve Huey escribe: ”algunos críticos consideran Master of Puppets el mejor álbum de Heavy Metal jamás grabado; si no lo es, ciertamente se queda muy cerca”. Hay muchos motivos para decir esto. Ocho, en concreto: cada uno de los temas, en donde ninguno flaquea, con una técnica más depurada todavía, si cabe. Mejoran lo poco mejorable de sus anteriores trabajos, especialmente las letras, profundamente sentimentales, en donde tratan temas como la fragilidad, debilidad y bajeza de todo cuanto les rodea y de lo que forman parte. Comienza con una acelerada Battery para luego atacar con Master of Puppets, dos maravillas completamente inalcanzables para el resto de la escena Heavy. La enfermiza Welcome home (sanitarium) nos revela los monstruos que Goya ya nos había sugerido. Damage Inc. desata toda la frustración ante el sentimiento de indefensión. Y Orion. Burton, principalmente, Hetfield y Ulrich se sacan de la chistera una canción instrumental que convierte a Metallica en casi leyenda. Una base de bajo espectacular y una batería progresiva subyacen durante ocho minutos y medio de absoluta catarsis, en donde pueden llegar a oírse tres líneas de guitarras y un bajo solista simultáneos, con múltiples cambios de métrica a lo largo del corte, además de 3 solos de guitarra perfeccionados con una maestría incomparable por Hammet y Hetfield y un solo de bajo distorsionado que Burton se encarga de hacer sonar como si fuera de guitarra.



Un accidente del autobús de la gira europea, en Suecia, poco después de la salida de Master of Puppets, mutila trágicamente al grupo. Cliff Burton muere en el accidente y la música se queda huérfana de uno de los mejores compositores y bajistas de la época. La tristeza y desolación entre sus compañeros es total. Orion se convierte en el canto del cisne de Burton: Melodía lúgubre de su funeral, el grupo, tras decidir continuar porque consideran que así hubiera sido el deseo del difunto, no volverá a tocarla en directo completamente, hasta el vigésimo aniversario del disco, el año pasado.

05 enero 2007

El sistema de referencia

Primal Scream se había propuesto un disco de rock. Y hacen un trabajo que se convierte en referencia. Pero ellos ya están acostumbrados. En Riot City Blues, no hay demasiado blues, pero sí mucho sonido de ciudad y una vuelta a las raíces del rock para redefinir el estilo indie. Han “apagado el ordenador y cogido de nuevo las guitarras”: energía pura. Primal Scream estuvo de parto el septiembre pasado. Y les salió una niña preciosa, casi tanto como Screamadelica y XTRMNTR. Y es que el que tiene, retiene. Y unos pocos nunca dejan de tener.



La próxima vez trataré de ser algo más puntual.

03 enero 2007

Lógica aplastante

Siempre le han gustado los rockeros. También ella les encanta. Creo que lo normal es que te gusten ambos:

25 diciembre 2006

Like a love machine

El legendario cantante estadounidense James Brown, conocido como "el padrino del soul", ha muerto hoy, a los 73 años, en un hospital de Atlanta, según ha informado su agente. Brown, pionero de la música soul y un revolucionario del ritmo, falleció a la 1.45 hora local (07.45, hora peninsular española) en el Emory Crawford Long Hospital, en el que había ingresado ayer a consecuencia de una neumonía severa.
Célebre por voz imponente y sus frenéticos movimientos, Brown se hizo famoso con títulos como I Got You (I Feel Good), Papa's Got a Brand New Bag, Please Please Please y Living in America.

En el momento de su muerte, Brown se encontraba junto a su amigo y compañero de trayectoria musical Charles Bobbit. Su sentido innovador del ritmo le convirtió en uno de los músicos estadounidenses con mayor influencia de la década de los 50, junto a nombres como Elvis Presley y Bob Dylan.
Se le considera no sólo el padre del soul, sino que su música contribuyó a crear estilos como el rap, el funky o la música disco. Mick Jagger, Michael Jackson y David Bowie, entre otros, reconocieron haberse inspirado en el legendario Brown.

En Navidad también suceden malas noticias. Despidámonos de él con una sonrisa:



Por otro lado, feliz Navidad a todos.

19 diciembre 2006

Víctimas

La minúscula parte de la humanidad que representamos es privilegiada. A pesar de ello, hay quien sufre despiadadamente. Otros, sin embargo, tenemos problemas algo más banales:



15 diciembre 2006

El lado salvaje

LOU REED PRESENTA 'BERLIN' 33 AÑOS DESPUÉS. El cantante y compositor neoyorquino interpretará por primera vez en directo 'Berlin', su segundo álbum en solitario, creado hace 33 años. Del 14 al 17 de diciembre, Lou Reed interpretará las 10 canciones del disco en el St. Ann's Warehouse de su Brooklyn natal. Las actuaciones han levantado un gran interés entre los seguidores del artista, hasta el punto de que las entradas están agotadas desde hace semanas. Para la ocasión, Reed ha preparado un montaje multimedia que le acompañará en el escenario para dar vida a 'Berlin', la historia de amor de dos drogadictos, Caroline y Jim, en la ciudad alemana que da nombre al disco. Reed trata en sus letras temas como la violencia doméstica, la adicción a las drogas, el adulterio, la prostitución o el suicidio.

Lou Reed, el príncipe del rock independiente, el adelantado a su tiempo, presenta una de sus grandes joyas con un poco de retraso. A pesar de ello, la gente está encantada. Y no es para menos: Berlin, junto con Transformer y el primer disco del inmortal grupo The Velvet Underground (que fundó con John Cale, Maureen Tucker y Sterling Morrison, y cuyo nombre proviene de un libro de sadomasoquismo), suponen un antes y un después en la historia de la música moderna. Pero, ya que al protegido de David Bowie nunca le gustaron los halagos ni las atenciones de los periodistas, no procede comentar nada más.

Un precioso fragmento de Berlin (atención a la letra, en el año 1973):


11 diciembre 2006

La canción más triste del mundo

Anyway, I can try anything it's the same circle leading to nowhere, and I'm tired now.

Anyway, I've lost my face, my dignity, my look, everything is gone, and I'm tired now.

But don't be scared, I found a good job and I go to work every day on my old bicycle you loved.

I am pilling up some unread books under my bed and I really think I'll never read again.

No concentration, just a white disorder everywhere around me, you know I'm so tired now.

But don't worry I often go to dinners and parties with some old friends who care for me, take me back home and stay.

Monochrome floors, monochrome walls, only abscence near me, nothing but silence around me.

Monochrome flat, monochrome life, only abscence near me, nothing but silence around me.


Sometimes I search an event or something to remind me, but I've really got nothing in mind.

Sometimes I open the windows and listen people walking in the down streets. There is a life out there.

But don't be scared, I found a good job and I go to work every day on my old bicycle you loved.

Anyway, I can try anything it's the same circle leading to nowhere and I'm tired now.

Anyway, I've lost my face, my dignity, my look, everything is gone and I'm tired now.

But don't worry I often go to dinners and parties with some old friends who care for me, take me back home and stay.

Monochrome floors, monochrome walls, only abscence near me, nothing but silence around me.

Monochrome flat, monochrome life, only abscence near me, nothing but silence around me.

Yann Tiersen - Monochrome


03 diciembre 2006

Cerezas y carbón

El supuesto experimento de dos de los pesos pesados nacionales tiene un claro vencedor. Bunbury & Vegas, El tiempo de las cerezas, veinte canciones, diez cada uno, en rigurosos turnos alternados. En un principio, se espera la gravedad de Vegas y el gamberrismo de Bunbury, pero éste último patina. Mientras que a Nacho Vegas la presencia de Bunbury le conduce a una evolución instrumental muy apreciable, al segundo la jugada le sale mediocre. Aún así, el maño tiene sus grandes momentos, como El callejón sin salida, Látex o En la espina dorsal del universo; porque, eso sí, cuando se pone, lo borda. El tedio se apodera del resto de los temas del showman, con letras muy enrevesadas que no consiguen transmitir mucho, además de poca originalidad en su música. Recuerda demasiado a El viaje a ninguna parte, viaje del que todavía no parece haber regresado.
El asturiano más indie se desata con un estilo más agresivo; tan pesimista como siempre, pero con un ritmo más vivo y más mala leche. Realiza un trabajo estupendo: una composición vocal sobresaliente, con unos estribillos tremendamente efectivos, por esta vez sin someter la instrumentación a la lírica, sino mucho más complementadas. Todas sus canciones tienen algo de esa magia que le falta a las del de Zaragoza. Muy curiosa Montenegra, con un estilo que recuerda a Yann Tiersen. También a destacar Días extraños, El cazador y una sobrecogedora Bravo (la original es del yucateco Luís Demetrio). Notable alto para Nacho. Enrique aprueba por los pelos.
Entre el dolor y la nada elegí el dolor

28 noviembre 2006

La La La

La inciativa La La La. Parece que la idea original proviene de aquí.